DENVER, Colorado - El invierno no se quiere despedir del todo en Colorado y los próximos días traerán una combinación de nieve, lluvia y vientos fuertes. Con condiciones inestables en el pronóstico.
Las montañas seguirán cubriéndose de nieve hasta la mañana del miércoles, dejando caminos resbaladizos y posibles dificultades para los conductores. En las planicies y la zona de Palmer Divide, no se descarta la caída de nieve ligera, aunque sin acumulaciones significativas. En el resto del estado, los vientosse intensificarán, haciendo que las temperaturas se sientan aún más frías.
El jueves, Colorado recibirá otra ronda de nieve y lluvia. Mientras que en las montañas y Palmer Divide se espera acumulación de nieve, en Denver y las planicies podría caer una mezcla de lluvia y nieve.
Aunque la intensidad de la tormenta aún es incierta, las previsiones apuntan a entre 1 y 5 pulgadas de nieve en zonas elevadas. Para el área metropolitana, la acumulación será mínima, por lo que las carreteras no deberían presentar mayores complicaciones.
Las condiciones del tiempo podrían complicarse entre la tarde del viernes y la mañana del sábado, cuando un nuevo sistema invernal impacte el estado.
Se esperan entre 3 y 9 pulgadas de nieve en las montañas y Palmer Divide, lo que podría generar dificultades en las carreteras.
En Denver y las planicies, la nieve será más ligera y es posible que se mezcle con lluvia, reduciendo el riesgo de acumulaciones significativas. Para la tarde del sábado, las condiciones comenzarán a mejorar.
Local
A partir del domingo, Colorado experimentará un cambio notable: el sol regresará y las temperaturas comenzarán a subir. Para mediados de la próxima semana, Denver podría acercarse a los 80 °F, dejando atrás el frío invernal.